Redacción/ Miami.
Poco se escucha sobre las negociaciones que se están produciendo entre Estados Unidos, México y Canadá para conseguir resolver la situación enquistada en torno al nuevo Tratado de Libre Comercio entre los tres estados norteamericanos. México, en ese sentido, ha asegurado públicamente que el pacto final está todavía lejos y que se tienen que solucionar asuntos esenciales para lograr desbloquear la situación.
«La posibilidad de que, de acá al jueves, tengamos toda la negociación no es fácil. No creemos que se dé”, aseguró el martes pasado el secretario de Economía del gobierno de Enrique Peña Nieto, Ildefonso Guajardo. «El problema es que tiene que haber flexibilidad. Si el objetivo es que se mejore la distribución automotriz en América del Norte, tienes que dar certidumbre con un tratado que no tenga terminación súbita». En ese sentido, Guajardo atisba que el acuerdo no se cerrará el próximo jueves y que se necesitarán varias semanas más para lograr el ansiado acuerdo. Guajardo, además, se ha referido a la más que posible situación en la que el actual gobierno mexicano no consiga llegar a un acuerdo antes de su disolución. «Es nuestra responsabilidad es seguir negociando hasta que se encuentre el equilibrio para un buen acuerdo. Hay diferentes momentos para cerrar esta negociación: podría ser antes de las elecciones mexicanas del 1 de julio o justo después. Lo que cambiaría [en el segundo caso] es la responsabilidad de incluir a un equipo de transición del ganador de esta elección para un paso ordenado de la estafeta».
Lo cierto es que el candidato más sólido para hacerse con esas elecciones mexicanas, Andrés Manuel López Obrador, es favorable a replantear la negociación con Estados Unidos y defender con mayor ahínco los intereses de México, sin importar que esa defensa pueda llegar a una ruptura de las conversaciones.










