Redacción/ Miami.
Las industrias aeronáutica y armamentística son algunas de las más importantes de Francia. Y hoy debe estar de luto. Porque Serge Dassault, un empresario francés que ha dedicado toda su vida a estos dos sectores murió en el día de ayer a los 93 años. La muerte de Dassault llega sin que el capitalista haya conseguido explicar definitivamente la serie de dudas que sus acciones habían derivado.
El industrial ha estado siempre ligado a políticos del país como el alcalde, senadores, e incluso presidentes del país. Desde ese pedestal, Dassault ha conseguido convertirse en una figura central dentro de los negocios del país. Se llegó a convertir en un ídolo o un espejo en el que reflejarse. En 1986, Dassault se convirtió en la figura central del llamado complejo militar-industrial en el lenguaje de Estados Unidos. Fue un pionero de la aeronáutica hasta el punto de inventar en 196 la hélice Éclair y en 1928 creó la llamada Sociedad de las Naciones.
Dassault muere dejándonos un vacío enorme que ni tan siquiera los editores de prensa de todo el país pudieran explicarnos mucho más. Dassault se había pronunciado políticamente a través de los medios de comunicación, como periódicos, que había encontrado a lo largo de su trabajo como empresario.










