Redacción/ Miami.
Malas noticias para Nestlé. Su lucha en los juzgados frente a la compañía británica Cadbury ha acabado con derrota. En el año 2002, la compañía suiza de Nestlé denunció a Cadbury por imitar su forma de presentación de su producto de chocolate denominado Kit Kat, en cuatro barras unidas.
El interés de Nestlé era que los juzgados reconocieran como propia y exclusiva la forma de presentación de este tipo de producto en el mercado europeo. Cadbury también utilizaba este tipo de presentación para la tableta Kvikk Lunsj, un producto idéntico noruego que se creó en 1937, solo dos años después del lanzamiento de Kit Kat.
La Oficina de la Propiedad Intelectual le dio la razón a Nestlé en el año 2006, cuando acudió al reconocimiento que pedía Nestlé para que se identificara oficialmente las cuatro barras tridimensionales únicamente con la compañía suiza. Aceptó en 2006 el registro de esa forma de chocolate para “caramelos, productos de panadería, artículos de pastelería, galletas, pasteles, gofres”. La compañía Kvikk Lunsj reclamó la decisión y solicitó la anulación del registro. Hoy el Tribunal de Justicia europeo le da la razón a la compañía noruega, que en la actualidad se ha convertido en Mondelez UK Holdings & Services.
Ahora, el Tribunal de Justicia ha devuelto el caso a la Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE porque su decisión no afecta a toda la Unión Europea. Lo que perseguía Nestlé era que se reconociera que el aspecto de la tableta de Kit Kat era identificado en toda la Unión. El Tribunal de Justicia asegura que no es verdad que toda la Unión Europea reconozca ese tipo de producto con el producto de la marca de Nestlé y que únicamente serían diez países en los que ocurriría. Todo apunta a que el caso seguirá su curso entre ambas instituciones.










