Redacción/ Miami.
La Oficina de Protección del Consumidor Financiero (CFPB) sufrió el lunes los estragos de la confusión, división y desorden causados por el doble nombramiento de directores interinos, por un lado, el realizado por el jefe que iba de salida y por el otro, el que hizo el presidente Donald Trump, en un hecho sin precedentes y que parece absurdamente inviable en un país que es potencia mundial.
Los protagonistas de esta historia son Leandra English, nombrada por el jefe saliente de la CFPB y Mick Mulvaney, nombrado por el presidente Trump, quienes paralelamente informaron a los empleados de la oficina por medio de correos electrónicos que eran los nuevos jefes, creando una gran sensación de ambigüedad.
«Espero que todo el mundo haya tenido un fantástico (día de) Acción de Gracias. Con Acción de Gracias en mente, quiero dedicar un momento para compartir mi gratitud con todos ustedes por su servicio», decía el e-mail enviado por English a los empleados de la CFPB, donde ella declaraba ser la nueva directora interina.
Seguido a esto, Mulvaney respondió al hecho enviando un e-mail igualmente a los empleados de la CFPB que decía: «He podido saber que la señora English se ha comunicado con muchos de ustedes esta mañana por correo electrónico en un intento de ejercer ciertos deberes del director interino. Esto es desafortunado, pero en la atmósfera de hoy, probablemente no sea inesperado».
“Por favor, ignore cualquier instrucción que reciba de la señora English en su supuesta capacidad como directora interina”, agregó el funcionario escogido por Trump, quien luego se presentó en la oficina de la CFPB con una bolsa llena de donuts para compartir con sus nuevos empleados.
Este doble nombramiento se debe por un lado a que la ley Dodd-Frank, impulsada por el ex presidente Brack Obama estipula que el subdirector de la CFPB sea quien tome el cargo interino de la entidad hasta que el presidente proponga una persona para tomar el cargo y el Senado dé la luz verde. Por el otro lado, Donald Trump, opositor de la iniciativa de Obama que fue el cimiento de su reforma financiera, nombró a Mick Mulvaney, quien es el actual jefe de la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca para tomar las riendas de la oficina.
Los demócratas criticaron la acción de Trump, alegando que la intención del magnate es restar importancia y poder a la Oficina de Protección del Consumidor Financiero.










