
El presidente estadounidense, Barack Obama, defendió el martes su “agenda por la igualdad de oportunidades” y a favor de una “carrera justa para todos”, que permita a las mujeres cobrar lo mismo que los hombres en trabajos equivalentes.
El presidente firmó el martes una orden ejecutiva y un memorando para que los contratistas federales no tomen represalias contra sus empleados por discutir lo que cobran y para que no se oculten datos salariales de empleadas a los supervisores laborales.
Obama criticó a los republicanos por oponerse a medidas que conducen a la igualdad salarial y pidió al Congreso que apruebe una ley nacional para fomentar la transparencia salarial que permita a las mujeres equiparar sus sueldos al de los hombres.
Una mujer cobre 77 céntimos por cada dólar que gana un hombre
El mandatario dijo que el hecho de que una mujer cobre 77 céntimos por cada dólar que gana un hombre, es algo que no se debe consentir en 2014, especialmente cuando la fuerza laboral femenina es aproximadamente la mitad del total y las madres son, en muchos casos, el sustento de la economía familiar.
“Una mujer debe trabajar tres meses más para conseguir cobrar lo mismo que un hombre en el mismo puesto en un año”, explicó el presidente, que estuvo acompañado en la Casa Blanca por mujeres trabajadoras al hacer el anuncio.
El decreto no obliga a los empleadores a publicar el pago a los trabajadores ni a estos a que discutan su salario pero sí “ofrece una herramienta crucial para favorecer la transparencia salarial”.
“De este modo los trabajadores tienen una vía potencial para descubrir violaciones de las leyes de igualdad salarial y la capacidad de buscar las soluciones apropiadas”, explicó la Casa Blanca.
El segundo da instrucciones al secretario de Trabajo para establecer nuevas regulaciones que exijan a los empleadores federales proporcionar al departamento un resumen con la información de la remuneración de sus empleados, incluyendo los datos por sexo y raza.
El departamento de Trabajo utilizará esta información para favorecer el cumplimiento de las leyes de igualdad salarial, así como para identificar con más eficacia las injusticias en esta materia.
Otro de los colectivos vitales para los demócratas es el latino y la discriminación salarial es más acusada entre las mujeres hispanas, que sólo ganan 56 céntimos por cada dólar que recibe un hombre caucásico.
Estas iniciativas en favor de la mujer llegan después de que Obama subiera, también por decreto, el salario mínimo de los empleados federales a los 10.10 dólares la hora, una medida que quiere ampliar a todos los trabajadores, para lo cual necesita el visto bueno del Congreso.
El 55 por ciento de los trabajadores que no reciben un parte sustancial de su salario en propinas y que se beneficiarían del aumento del salario mínimo son mujeres.
El porcentaje es aún más “desproporcionado” en los empleos basados fundamentalmente en las propinas, como por ejemplo el de camarero, indicó la Casa Blanca.










