Redacción/ Miami.
«La situación es catastrófica», aseguró el presidente interino de Haití, Jocelerme Privert. La cifra oficial del Gobierno se mantenía en algo menos de 300 muertos, pero la agencia Reuters la elevó este viernes a 842, un número que todos los expertos y agencias coinciden en que seguirá creciendo. También Efe afirma ya, en base a una fuente del Gobierno, que hay al menos 820 fallecidos. Muchos murieron cuando los árboles se les cayeron encima, por el desplome de las casas y en las inundaciones que provocaron los vientos de más de 230 kilómetros por hora del huracán.
Naciones Unidas estima que hay más de 1,5 millones de damnificados y 350.000 personas van a requerir ayuda inmediata en Haití, que tras el paso de Matthew vuelve a ser más vulnerable a enfermedades como el cólera, que ya ha dejado más de 9.000 muertos desde que resurgió tras el terremoto de 2010.
La Unión Europea anunció el viernes 1,5 millones de euros adicionales a Haití como ayuda de emergencia, que se suman a los 255.000 euros comprometidos el jueves como asistencia humanitaria. Estados Unidos también contribuirá con un millón de dólares adicionales en ayuda humanitaria.










