Redacción/ Miami.
Travis Kalanick, el presidente ejecutivo de Uber Technologies Inc., afirmó vía correo electrónico a sus empleados “Amo a Uber más que nada en el mundo y en este momento difícil en mi vida personal he aceptado la solicitud de los inversores de hacerme a un lado para que Uber pueda volver a construir en lugar de distraerse con otra pelea”.
El cofundador de una de las compañías más influyentes en el mundo de la tecnología, dimitió el pasado martes debido a la gran presión que ejercieron algunos inversores luego de una serie de contratiempos. La compañía que se encontraba a cargo de Kalanick ha cerrado un periodo bastante turbio ya que retó las regulaciones de transporte en todo el mundo y sobre todo a la industria de los taxis.
Aunque no se tiene conocimiento sobre el porcentaje de Uber que posee Kalanick, si se tiene certeza de que gracias a la estructura dual de acciones que le brinda a él y a sus coasociados 10 votos por acción, ha logrado tener control casi total de la compañía. Sin embargo, según una fuente confiable fueron los inversores de Uber quienes obligaron a Kalanick a dejar su cargo.
El New York Times informó que los principales inversores de Uber como la firma de capital riesgo Benchmark, First Round Capital, Lowercase Capital, Menlo Ventures y Fidelity Investments entregaron la misiva a Kalanick mientras se encontraba en Chicago. Además, la renuncia se dio después de que el ex fiscal general de Estados Unidos Eric Holder, realizó una larga investigación en la que concluyó que la independencia del directorio debía aumentar y la autoridad de Kalanick debía reducirse.










