Redacción/ Miami.
La gran mayoría de venezolanos sigue inconforme con el régimen de Nicolás Maduro, que cada día trae más pobreza, desazón, frustración, violencia y rechazo, al país bolivariano. Este domingo la marcha en protesta a la elección de una estrellada asamblea constituyente, iniciativa de Nicolás maduro, terminó en tragedia con un saldo de 15 muertos.
Los enardecidos manifestantes salieron a las calles a marchar con banderas, sogas, poniendo barricadas de basura y más, pero fueron bloqueados con severidad por las fuerzas de seguridad, siendo esta, la jornada de protestas más sangrienta, desde que comenzaron en abril pasado.
Según Nicolás Maduro, la nueva constituyente traería paz al país, además que mediante esta se podrían hacer modificaciones a la economía, para que las altas y bajas de los precios internacionales del petróleo no afectaran a los venezolanos.
Las votaciones para escoger a los miembros de la Constitución fueron excesivamente bajas en general.
«Esta jornada ha sido un fracaso, un monumental fracaso, lamentablemente, con la pérdida de vidas humanas», aseguró Henrique Capriles, líder oposición de Maduro.
La verdad es que Venezuela pasa por el peor momento de su historia, sumergida en una profunda crisis, con escasez de cosas tan básicas para el bienestar de un ser humano como, alimentos, implementos de aseo, medicinas y otros además de una paupérrima situación económica, con una inflación que está alrededor de un absurdamente inimaginable 700%, que ha llevado a una situación de inconformismo ciudadano, que ha desencadenado en violentas protestas que ya han cobrado más de 130 vidas.










