Redacción/ Miami.
La compañía de petróleo anglo-holandesa Shell ha decidido reducir su patrimonio y presencia en Argentina. Después de dos años de negociaciones, Shell ha decidido vender sus activos de refinación, transporte y distribución a la compañía brasileña Raízen, que es una joint venture formada por Cosan, empresa energética y de negocios agrícolas del gigante de América del Sur y la propia empresa matriz, Shell.
La filial argentina de la compañía sí seguirá gestionando su negocio en Vaca Muerta, la zona petrolera más importante de la Patagonia argentina. «Shell ha firmado un acuerdo para vender su negocio ‘downstream’ en Argentina a Raízen por 950 millones de dólares», explicó Shell en un comunicado. La operación, específicamente, consiste en la venta de 645 gasolineras, una refinería, una planta de lubrificantes, tres terminales terrestres, otras dos de abastecimientos en aeropuertos y cinco plantas de envasado de gas. Esas 645 gasolineras surten cada año ventas de 6.000 millones de litros al año.
Pero Shell no realiza esta operación como totalmente independiente. La medida forma parte de un plan destinado a desprenderse de activos internacionales. El objetivo es desprenderse de activos por valor de unos 30.000 millones de dólares. La gigantesca compañía de petróleo ocupa diversos territorios entre las provincias del sur de Argentina como son Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza. En términos globales está entre las cinco mayores reservas mundiales de gas y petróleo no convencional.










