Redacción/ Miami.
Gran Bretaña se enfrenta a una cuenta de divorcio de la Unión Europea de unos 21,9 millones de dólares, de acuerdo con un análisis de Financial Times que muestra cómo el presupuesto compartido del bloque se perfila como uno de los mayores obstáculos políticos a un acuerdo del Brexit.
Más de 329 mil millones de dólares de obligaciones de pago compartido tendrán que ser resueltas en el juicio final de divorcio, de acuerdo con la contabilidad de la UE. Es un legado de obligaciones financieras conjuntas que se remontan décadas – de las promesas de pensiones y contratos plurianuales a los compromisos para financiar proyectos de infraestructura – que Bruselas va a insistir el Reino Unido debe respetar.










