Redacción/ Miami.
La apuesta de la compañía energética y petroquímica española, Repsol, por México es fuerte. La red de gasolineras abrirá 1.000 estacionamientos en el país norteamericano, invirtiendo 429 millones de euros en México. El objetivo es que el ritmo se establezca en la apertura de 250 gasolineras al año hasta alcanzar los 1.180 puntos de venta. Esta incursión de Repsol en México se produce en el marco de la apertura establecida por el Gobierno mexicano en el sector de la venta de carburante.
Desde la cúpula directiva de Repsol en México, se explica que se utilizará una molécula que el gigante mexicano del sector, Pemex, a la que le añadirán el aditivo propio de la compañía. Sin embargo, el objetivo de Repsol, según sus dirigentes es acabar importando el combustible procedente de otros puntos del planeta. Sin embargo, ese paso deberá esperar a que se acabe liberalizando por completo el sector. “Nosotros queremos ser parte de ese proceso de liberalización (energético) que está llevando a cabo este país”, ha incidido la directora de operaciones en México, María Victoria Zingoni.
Otra de las preocupaciones de la firma energética es la presencia de robos y venta ilegal de combustible. En ese sentido, Zingoni destaca que desde Repsol se hará “todo lo que haya que hacer y nos pondremos a disposición de todas las autoridades para trabajar en forma conjunta para que el cliente tenga el mejor producto y en las mejores condiciones”, ha afirmado Zingoni. La apertura energética en México ha significado la entrada de más de 30 marcas distintas de Pemex, que equivale a unos 2.500 puntos de venta, el 21% del mercado de venta de carburante en México.










