Redacción/ Miami.
La compañía farmacéutica francesa Sanofi ha querido cortar por lo sano la investigación que se le había abierto a la multinacional por corrupción en el seno de las operaciones que Sanofi había realizado en el extranjero. El total de la multa que pagará Sanofi a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) será de 25 millones de dólares. El resultado será acabar con la investigación que esa Comisión ha interpuesto contra Sanofi.
La causa hay que buscarla en el hecho de que el regulador del mercado estadounidense considera que los empleados de Sanofi, entre el año 2011 y el 2015, regalaron “productos de valor” a diferentes funcionarios procedentes de Oriente Próximo para “influirles” y “conseguir más ventas” de los productos de la compañía. La SEC denuncia que la compañía violó los controles internos de contabilidad y las disposiciones que poseía sobre este tipo de prácticas de acuerdo a la Ley de prácticas corruptas en el extranjero que funciona desde el año 1977. Los pagos de Sanofi se realizaron a los siguientes países: Kazajistán, Jordania, Líbano, Siria, Palestina, Baréin, Kuwait, Catar, Yemen, Omán y los Emiratos Árabes Unidos.
«Los fondos usados para los pagos ilícitos eran generados mediante gastos falsos destinados a viajes y entretenimiento, pruebas clínicas, comisiones por consultoría, gastos de reuniones y descuentos a distribuidores que fueron registrados incorrectamente como gastos legítimos», ha asegurado el regulador estadounidense en la acusación.










