Redacción/ Miami.
Científicos alemanes trabajaron arduamente para finalmente haber creado el Synlight, un sol artificial, que costó 3,5 millones de euros, en la ciudad de Jülich, localizada en la región de Renania, muy cerca de la frontera de Alemania con Francia.
Este magno proyecto en un país donde no es muy constante recibir plenamente un día soleado, fue llevado a cabo por científicos del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), y consta de 149 lámparas de xenón que pueden llegar a los 3000 grados Celsius.
Synlight servirá para llevar a cabo diversas investigaciones y proyectos, entre los cuales prima el desarrollo y producción de combustible que tengan niveles mucho más bajos de contaminación y así ayudar a aliviar el preocupante problema climático por el que está pasando nuestro planeta.
Esta idea surgió ante la inigualablemente inmensa capacidad que tiene el sol para generar energía, pero ante la falta de permanencia de este en días nublados, en la noche y demás se decidió crear este sol artificial que podrá ser utilizado en cualquier momento del día o noche y bajo cualquier condición climática.
El sol artificial trabaja con un reflector parabólico, lo cual es simplemente una superficie que refleja la luz, lo que los científicos comparan con la forma como funciona una pantalla de cine que se ilumina tan solo con una lámpara de xenón que cumple el papel de simular la luz natural.
“Las energías renovables serán la base del suministro de energía global en el futuro”, aseguró el ejecutivo del DLR, Karsten Lemmer.
“Los combustibles producidos utilizando energía solar ofrecen un inmenso potencial para almacenarlos a largo plazo y producir materiales químicos, reduciendo las emisiones de dióxido de carbono y mejorando la investigación en este campo”, añadió.










