Redacción/ Miami.
La compañía de automóviles eléctricos, Tesla ha llegado a un acuerdo con las autoridades chinas para instalar una fábrica de la firma en la ciudad de Shanghai. De esa forma, Tesla podría recortar los costos de producción tanto que el movimiento le beneficiaría a pesar de que la compañía estadounidense incurriría en un arancel de importación de un 25%.
De esa forma, Tesla establecería su propia planta de fabricación en Shanghai, según han informado a Wall Street Journal personas cercanas a la operación. La medida ayudaría a Tesla a reducir sus costes, pero también sería la primera incursión de los vehículos eléctricos en el mercado chino, uno de los que tiene un crecimiento más rápido en todo el mundo, gracias a la población del país asiático.
El acuerdo con el gobierno de Shanghai permitirá que el fabricante de automóviles de Silicon Valley construya una fábrica de propiedad total en la zona de libre comercio de la ciudad, según fuentes cercanas al acuerdo. Este acuerdo, es el primero que logra un fabricante de automóviles extranjero en China. No obstante, el acuerdo todavía no está cerrado y aún ambas partes están trabajando para concretizar los detalles del anuncio del acuerdo. Uno de los puntos que todavía no está decidido es el calendario. Este movimiento de la enorme compañía de Elon Musk se produce justo en el momento en el que el presidente Trump ha criticado las políticas comerciales del gigante asiático. Trump ha anunciado un viaje a Beijing a principios de noviembre. Desde Tesla, uno de sus portavoces no hizo ningún comentario al mismo medio que publicó la información además de remitir a la anterior publicación de la compañía en el pasado mes de junio en la que la firma aseguraba que planeaba «definir claramente» los planes de producción en China para fines de año. El gobierno de Shanghai tampoco respondió a una solicitud de comentarios.










