Redacción/ Miami.
Tesla Semi llega al mundo del motor con el objetivo de romper todos los corsés. Y no lo hace por sus características en sí sino porque ha incluido esas características en un camión por primera vez en la historia de la automoción. Y lo ha hecho el siempre utópico Elon Musk, que ha apostado desde hace tiempo por los vehículos eléctricos, el cambio que se avecina en la industria automovilística y que ya parece un hecho en el presente y no un sueño del futuro.
El Semi recuerda al Model 3, el vehículo estrella del 2017 de Musk que comenzó a cruzar las carreteras estadounidenses el pasado mes de julio. El Semi todavía no está a la venta, pero ya se puede reservar con el fin de recibir las primeras unidades en 2019. Por eso, Tesla ha presentado su nueva creación y ha dejado a todos boquiabiertos. El nuevo camión eléctrico tendrá una autonomía de 800 kilómetros sin tener que pasar por el enchufe que lo cargue.
La cabina se aleja por completo de lo habitual en un camión. Como el motor no está en el frente, ni el tanque de diésel detrás, se aprovecha mejor el espacio. El resultado es un habitáculo amplio con el asiento del conductor en el centro. Aseguran que no es necesario hacer ningún cambio en el estilo de conducción y que a cambio se gana visibilidad. Detrás del conductor, ligeramente escorado a la izquierda se sitúa un asiento para el acompañante. El interior es más austero que el de los Tesla de alta gama, muy cercano al Model 3, y con la sensación de estar en una suite si se compara con lo habitual en el sector. Por lo tanto, Musk propone un nuevo estilo de conducción en una de las conexiones más importantes que mantiene el ser humano en todo el mundo, como es la de los camiones de mercancías.










