Siempre hay momentos en la vida que demandan un abrazo. Por eso, en la localidad de Oregón, en Estados Unidos, una joven decidió ganarse la vida abrazando a aquellos que no tienen quién los abrace. Samantha Hess decidió transformarse en “apapachadora” profesional e instaló una compañía donde cobra 60 dólares por abrazar, acariciar el cabello, tomarse de las manos e, incluso, hacer “cucharita” con sus clientes. La creación de la compañía surgió durante momentos en los que Samantha atravesaba momentos difíciles en su vida. “Estaba en un lugar donde pensé que pagarle a alguien que me abrazara sin tener otros motivos sonaba como una gran idea” reveló la joven a la cadena Fox News. La empresa recibe peticiones por internet y existe una política clara de higiene y limitaciones.










