Redacción/ Miami.
Emmanuel Macron, presidente actual de Francia, se encuentra de viaje de Estado en Washington y tiene un objetivo primordial en lo referente a la política internacional: tratar de evitar que Trump decida que Estados Unidos rompa definitivamente el acuerdo firmado por su anterior homólogo, Barack Obama, y que ponía fin a un embargo económico a cambio de la paralización del desarrollo nuclear de Irán. Sin embargo, lo va a tener complicado según las declaraciones de Trump al respecto.
Para el presidente de Estados Unidos, el acuerdo es “ridículo, demencial y ruinoso” y aboga por romperlo definitivamente al tiempo que amenazó a Irán asegurando que si se descubre que reanudó el plan nuclear el país de Oriente Medio tendrá “problemas muy grandes, más que los que nunca ha tenido”. De cualquier forma, Trump utilizó después su habitual freno para decir que su postura es “flexible” ante cualquier determinación que se pueda tomar. Esa flexibilidad es la que quiere aprovechar Macron para interceder entre ambos países. Macron, por otro lado, visita Washington tras colaborar con Estados Unidos en el ataque perpetrado contra Siria a causa de un supuesto ataque químico perpetrado por el Gobierno de Siria, presidido por Bashar al-Assad, que fue denunciado por una organización acusada de falsear datos e informaciones como son los Cascos Blancos.
Trump ha puesto una fecha límite para que Europa endurezca los parámetros del acuerdo entre Irán y el resto del mundo. Se trata del 12 de mayo, día en el que Trump ha asegurado que el acuerdo saltará por los aires si no se actualiza según los requisitos planteados por el magnate republicano.










