Redacción/ Miami.
El multimillonario neoyorquino afirmó en su cuenta de Twitter que China no le preguntó a Estados Unidos si varios pasos dados por Pekín en su política monetaria y militar eran correctos, lo que ha venido afirmando desde hace tiempo atrás. Durante su campaña electoral, prometió que declararía a China como manipulador de divisas en cuanto llegara a la Casa Blanca, acusando a Pekín por la pérdida de empleos en EE.UU. proponiendo modificar los aranceles de las importaciones chinas hasta en un 45%.
Sin embargo, aunque la situación es complicada para el país asiático, éste está convencido de que podría resultar provechosa la propuesta de repatriación de empresas que propuso Trump, ya que la producción China tendría mayor cabida en el mercado internacional.
Entre las consecuencias que podría traer esta medida encontramos que varias compañías resultarían afectadas, por ejemplo, Apple, a la que diversos beneficios le fueron ofrecidos para que se construyera una gran planta en Estados Unidos sin poder replicar el sistema de producción asiático, lo que implicaría que los costos de los ‘Smartphones’ se dispararán.
Según el diario chino ‘The Global Times’, la modificación en el alza de los aranceles provocaría contramedidas inmediatas por parte de Pekín, afirmando que Trump sería un tonto ingenuo si tomara la decisión de crear una guerra comercial en contra de China.










