Redacción/ Miami.
Estados Unidos mantiene su desafío al comercio internacional. Si desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, el Departamento de Comercio ha incidido en el beneficio a los productos creados en territorio estadounidense, ahora elevará el coste de los aranceles pertenecientes al aluminio y al acero extranjero.
Y ha sido el jefe de la Casa Blanca en persona quien ha anunciado este desafío a países de gran importancia. Trump afirmó que la próxima semana instaurará un nuevo arancel global del 25% al acero y del 10% al aluminio que importa de China, Alemania, Canadá o México entre otros países. Este escenario podría afectar a las relaciones comerciales y políticas entre Estados Unidos y estos países, en el marco de la negociación sobre el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
“Nuestras industrias del acero y del aluminio se han visto diezmadas por décadas de comercio injusto y malas políticas con países por todo el mundo”, comentó el presidente en su cuenta en las redes sociales antes de la reunión con los ejecutivos, “no debemos seguir permitiendo que se tome ventaja de nuestro país, de nuestras compañías y de nuestros trabajadores. Queremos un comercio libre, justo e inteligente”, aseguró el presidente. Lo que falta por conocer son los países que se verán afectados y cómo estas naciones podrían responder respecto a productos elaborados en Estados Unidos.










