Redacción/ Miami.
En medio de su visita a Corea del Sur, el presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos está dispuesto a utilizar todo su poder militar contra Pyongyang y así detener un posible ataque militar del régimen del amenazador Kim Jong-un. A pesar de esto, tiempo después se mostró un poco más reflexivo e instó al país asiático a la negociación para solucionar diferencias y frenar así una serie de disputas y amenazas que podrían desencadenar en un desastre.
“No podemos permitir que Corea del Norte amenace todo lo que hemos construido”, afirmó el republicano desde Seúl, quien también dijo tajantemente “Dios quiera” que Estados Unidos no necesitara usar todo su poder militar para impedir que un “dictador norcoreano” amenazara con cegar millones de vidas.
A pesar de esto, momentos después es mandatario estadounidense adoptó un tono más relajado y conciliador e instó a Pyongyang a “hacer lo correcto”.
“Realmente tiene sentido que los norcoreanos vengan a la mesa de negociaciones y logren un acuerdo”, comentó el magnate en una conferencia de prensa que sostuvo junto al mandatario de Corea del Sur, Moon Jae-in.
Estas últimas declaraciones del presidente Trump reflejaron un tono mucho más conciliador, opuesto al tono amenazador y desafiante de los últimos meses hacia el represivo país asiático que no se ha quedado atrás, entablando un vaivén de serias amenazas que han causado preocupación a nivel mundial, conociendo el poderío militar de ambas naciones.










