Redacción/ Miami.
Trump sigue tratando al presidente de México como si fuera un sumiso en lugar de un presidente de Estado. Durante el día de ayer, se supo que Trump mantuvo una conversación en enero con Peña Nieto en la que le espetó “que no podía decirle a la prensa que el muro no será pagado por México”. Además, Trump amenazó a su homólogo con romper las relaciones diplomáticas si Peña Nieto continuara asegurando que México no financiaría la barrera.
La transcripción, publicada por The Washington Post, data del pasado mes de enero, cuando Trump llegó oficialmente a la Casa Blanca y comenzó su legislatura, tras su victoria en las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre. Trump le habría dicho a Peña Nieto que las declaraciones contrarias al pago del muro le hacían quedar mal y que “no podía decirle eso a la prensa”. En la llamada, el republicano le habría asegurado al presidente mexicano que encontrarían la “fórmula” para afrontar el pago, pero que si la actitud de Peña Nieto era la de enfrentarse públicamente con el magnate, Trump “no se reuniría de nuevo con México” porque “no podría vivir con ello”.
La realidad es que Trump ha destacado la construcción del muro como el emblema personal que le ha acabado catapultando a la presidencia del país. Un revés en este deseo del jefe de la Casa Blanca sería demasiado duro para sus intereses de cara al futuro. Esa circunstancia unida a la falta de políticas concretas que mejoren la situación económica del país y el rechazo del poder judicial a su veto migratorio contra los musulmanes comienzan a inquietar a sus acólitos ante una posible reelección, que si sigue acumulando derrotas, estará muy complicada para el actual presidente.










