Redacción/ Miami.
Ya sabemos que el presidente Trump no es una persona que recule fácilmente de sus posiciones iniciales. Si el líder estadounidense ha decidido abrir una guerra comercial contra la Unión Europea y China es porque ha pensado muy bien los pasos que irá tomando en el futuro. Si no es así no se explica que Trump haya amenazado ahora a la Organización Mundial del Comercio, la organización que trata de ser juez del comercio de todo el mundo. La OMC ha sido siempre una organización capaz de acumular el respeto de los países de todo el mundo. No obstante, Trump no está contento con la OMC.
Trump aseguró en el día de ayer que Estados Unidos hará algo si su país no recibe un trato adecuado por parte de la Organización en relación a las amenazas de la Unión Europea, también de ayer, en las que afirmó que el gigante norteamericano sufrirá consecuencias negativas en su industria automotriz y represalias por parte de las instituciones europeas. Trump, en conversación con diversos medios en el marco de una reunión con el primer ministro holandés Mark Rutte en la Casa Blanca, expresó: «La OMC ha tratado a Estados Unidos muy, muy mal y espero que cambie sus modos».
Estados Unidos sufre «una gran desventaja en la OMC. Y no estamos planeando nada ahora, pero si no nos tratan adecuadamente, haremos algo», afirmó Trump, que no dio más detalles sobre lo que podría acometer el gigante estadounidense si se decide, finalmente, por luchar contra las decisiones de la OMC.










