Redacción/ Miami.
Turquía contraataca. No quiere que la voluntad de aplastamiento por parte del gabinete de Trump contra el país turco no obtenga una defensa. El presidente turco, Tayyip Erdogan, ya apeló este pasado fin de semana a los sentimientos patrios con un mensaje que invocaba a los ciudadanos turcos a defenderse de las medidas de Washington. También utilizó la fe, nombrando a Alá como el guía del pueblo que gobierna. Ahora se vuelve más prosaico y concreto y aplicará medidas impositivas contra productos procedentes de EEUU. En concreto, los automóviles y otros 20 bienes de consumo procedentes del gigante norteamericano.
“Se han incrementado los aranceles a ciertos productos de importación bajo el principio de reciprocidad y como respuesta a los ataques deliberados de EEUU a nuestra economía”, escribió el vicepresidente turco, Fuat Oktay, en su perfil de la cuenta de la red social Twitter. Las importaciones afectadas son muy diversas y en la lista se encuentran automóviles (con aranceles que llegarían 120%), bebidas alcohólicas (con una tasa del 140%) y hoja de tabaco (60%), además de arroz, carbón, productos cosméticos, bombas centrífugas y derivados de la celulosa y el plástico.
Estas medidas se vinculan a las declaraciones del propio presidente el pasado fin de semana: La mejor respuesta que podemos dar a estos pistoleros económicos es trabajar con renovado esfuerzo. Producir y exportar más que nunca. No tiene sentido que cierren los almacenes o recorten la producción. La solución es producir, producir, producir. Exportar, exportar, exportar”, exigió con un tono autoritario. “Debemos producir más y mejor que los que importamos de fuera y venderlo al extranjero”, concluyó el presidente turco.










