Redacción/ Miami.
Luis Almagro, actual secretario general de la OEA (Organización de Estados Americanos), impulsó este martes una contundente propuesta en contra del régimen socialista que vive Venezuela, donde sostuvo que el país bolivariano debería salir de la organización si no se celebraban elecciones generales en un período breve de tiempo.
Nicolás Maduro, mandatario venezolano y quien cuenta con el apoyo cada vez de menos venezolanos que se han quitado el velo hipnótico que durante años ha tenido a este grandioso país suramericano en la miseria bajo políticas obsoletas y un esquema de gobierno totalmente retrógrado, se ha encargado de cada vez conducir más a su país hacia un panorama oscuro, siendo Venezuela ahora el segundo país más peligroso del mundo y donde irónicamente, teniendo un suelo rico y tropicalmente fértil se vive un problema de escasez de alimentos, alta criminalidad y carencia para suplir las necesidades más básicas.
La OEA ha instado a Maduro para que permita que regrese la democracia a su país y los venezolanos puedan celebrar unas elecciones transparentes, además que se deje la persecución a la oposición.
El año pasado el Consejo Nacional Electoral frenó el referéndum revocatorio para sacar de la presidencia a Nicolás Maduro, escudándose en decisiones tribunales regionales y la posibilidad y sueño de la mayoría de venezolanos de ver fuera del poder a Maduro se frustró.
«Las gestiones diplomáticas realizadas no han dado por resultado ningún progreso. Los reiterados intentos de diálogo han fracasado y los ciudadanos de Venezuela han perdido aún más la fe en su Gobierno y en el proceso democrático», aseguró el secretario general de la OEA.
«Los hechos no dejan lugar a dudas. Venezuela viola todos los artículos de la Carta Democrática Interamericana», añadió Almagro.
Para que la salida de Venezuela de la OEA sea un hecho, un total de dos tercios de los 34 países que conforman la organización deben apoyar con su voto la iniciativa. Sorprendentemente Maduro cuenta con el apoyo de ciertos países caribeños e incluso de otros centroamericanos, además de Bolivia y Ecuador.










