Redacción/ Miami.
Wall Street está haciendo historia. La Bolsa del país económicamente más potente del mundo, Estados Unidos, ha logrado una marca que nunca antes se había registrado en su parqué: el encadenamiento de 3.453 días sin pérdidas cuantiosas. Es decir, más de nueve años sin sufrir pérdidas cuantiosas en el seno del capitalismo mundial. Esas pérdidas cuantiosas, para que sean denominadas en esa categoría, debe alcanzar el 20% de caída desde su cota máxima del día. Este periodo supera a la que era la racha más larga de Wall Street, que se produjo justamente en la aparición de la llamada burbuja tecnológica.
La racha al alza se produjo, de forma técnica, el 9 de marzo de 2009. Justo seis meses tras la caída de Lehman Brothers que produjo un cataclismo en el sistema financiero estadounidense, que se acabó contagiando al resto de las economías del mundo. En ese momento, el S&P500, índice que integra las mayores empresas cotizadas, estaba en los 666 puntos, como si se tratase de un número satánico y sintomático de la situación de la bolsa en ese momento. De los 666 puntos ha pasado a los 2.872 puntos, un récord alcanzado el pasado mes de enero, en uno de los cierres de los días de ese mes.
Las causas del alza del mercado son claras: la solidez del crecimiento económico en Estados Unidos, los resultados trimestrales y una expansión sincronizada a escala global parecen ser las causas principales por las que se han registrado unos números nunca antes vistos en el parqué de Nueva York.










