Redacción/ Miami.
El estreno más importante en la bolsa de Hong Kong en los últimos años no tuvo el resultado previsto. El fabricante de móviles chino, Xiaomi, llegó a la bolsa de Hong Kong con gran expectación, pero recaudando menos de lo previsto, alcanzando un valor de 45.000 millones de euros. Las tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, con la imposición de aranceles a los productos del país asiático en el territorio estadounidense, han podido tener mucho que ver en la menor oferta pública de valores por el fabricante chino.
Sin embargo, lo cierto es que la carrera de Xiaomi ha sido totalmente meteórica. Xiaomi nació hace solo 8 años y desde entonces ha conseguido asentarse en el mercado mundial de móviles. El fabricante chino ha traspasado su influencia desde el mercado asiático al resto del mundo, logrando competir con marcas asentadas en el imaginario social mundial como son Samsung o Apple. Xiaomi dejó el valor de sus títulos en un precio de 17 dólares de Hong Kong, lo que significaba que los dejaba en el límite más bajo de su oferta. En las primeras horas de cotización ya perdió valor, hasta los 16,3 dólares, lo que suponía una caída de más del 3%.
En el año 2017, Xiaomi logró una recaudación de ingresos de 16.000 millones de dólares, pero el resultado de la compañía fueron una serie de pérdidas cuantificadas en los 7.000 millones de dólares. La compañía china ha tratado de modificar su ubicación en el mercado pasando de la venta de móviles al negocio de Internet, que debe ser más lucrativo para sus intereses. Sin embargo, su dependencia de la venta de móviles continúa siendo muy importante.










