Redacción/ Miami.
Un suceso positivo se dio en El Salvador este viernes, cuando unos 1.600 reos de una penitenciaría de alto riesgo hicieron oficial su retiro de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, demostrando su intención de integrarse a la sociedad como personas rehabilitadas y de bien.
La rehabilitación de estas personas que quieren ayudar a que las altas tasas de criminalidad del país centroamericano bajen, estuvieron presentes en un acto oficial con Biblia en mano, donde expresaron su arrepentimiento por todo el mal hecho, pero prometiendo una nueva vida, siendo personas útiles para la sociedad.
Este proceso de reivindicación comenzó en 2017, gracias a programas en los que influyeron iglesias evangélicas sumadas a proyectos educativos y laborales. ¿La cárcel abanderada? El centro penitenciario San Francisco Gotera, considerada de alto riesgo y localizada a menos de 200 kilómetros de San Salvador.
En esta prisión había sido un constante los motines, y un ambiente mucho más hostil que en una prisión “normal” ya que en esta se encontraban jefes pandilleros que hacían sus propias leyes dentro del centro y seguían delinquiendo, llegando incluso a ordenar diferentes asesinatos desde la prisión misma.
Gracias al programa “Yo cambio” del gobierno salvadoreño para rehabilitar a estas personas, la situación comenzó a cambiar en la prisión y estos expandilleros prometieron cumplir las reglas del centro.
Em 2017, se cometieron 60 homicidios por cada 100.000 habitantes en El Salvador, cifra muy alta, y el gobierno del país centroamericano reveló un estudio que señaló que alrededor de 70.000 pandilleros mantienen en guerra por el control de diferentes actos delictivos, como el microtráfico de estupefacientes.










