Redacción/ Miami.
El desempleo sigue siendo uno de los sectores en los que la economía estadounidense avanza con más fuerza. En esta ocasión, fueron más de 300.000 las personas que encontraron trabajo según datos del Departamento de Trabajo estadounidense. Sin embargo, el incremento de los salarios fue menor de lo esperado por lo que los expertos consideran que existe el riesgo de que se produzca inflación.
Los datos de creación de empleo han sido mejores de lo esperado. El mercado esperaba acoger en este mes 205.000 puestos laborales nuevos, por lo que el dato ha superado en más de 100.000 empleos lo que estaba previsto. El ritmo de la creación de empleo es el más alto en año y medio, desde el mes de julio de 2016. La revisión sobre el mes de enero se eleva a los 239.000 ocupados más. Todo son buenas noticias para la Casa Blanca que, desde la entrada de Trump en el poder, ha supeditado su fuerza a los datos económicos. La tasa de participación activa en el mercado laboral también sube y se sitúa en el 63%.
Lo más preocupante, en la actualidad, para el Gobierno estadounidense es ser capaz de controlar la inflación. El presidente de la Reserva Federal aseguró en su primera intervención en el Congreso, la pasada semana, que la inflación sigue por debajo de su objetivo. Se refirió a los salarios, asegurando que no existen pruebas fehacientes de que estén subiendo de una forma espectacular, situándose tan solo en el 2,6% sobre la base anual. En ese sentido, Jerome Powell afirmó que existe margen para que el mercado crezca sin elevar la presión inflacionista.










