- ¿Cómo puedo crear un plan de ahorro universitario que me ayude a cumplir con el desafío de ahorrar para los costos de educación?
El primer paso es identificar cuáles son sus necesidades financieras a largo plazo y establecer objetivos alrededor de ellas. Base su estrategia en sus objetivos, considerando su horizonte temporal, la tolerancia de riesgos, las necesidades de flujo de efectivo y otros factores. Este enfoque puede ofrecerle un mayor sentido de dónde se encuentra realmente en cualquier momento con relación a sus objetivos—y darle una idea más clara de cómo podría adaptarse si prevé un déficit.
Buscar la guía profesional de un asesor financiero confiable siempre es una buena idea cuando se trata de planificar inversiones importantes. Éste puede ayudarlo a identificar sus objetivos a largo plazo y establecer un trayecto para mantenerlo en el camino hacia el cumplimiento de sus objetivos.
- ¿Cómo aparto dinero para educación futura sin poner en riesgo la seguridad de mi propio retiro?
Aunque pagar por la educación superior de su hijo es una prioridad, los padres no deberían permitir que esto comprometa su propia estabilidad financiera. La regla de oro a tener en cuenta es que siempre se puede pedir prestado dinero para ayudar a pagar la universidad, pero no puede decirse lo mismo a la hora de financiar el propio retiro. Los padres deberían explorar todas las opciones. Por ejemplo:
- Los padres y su hijo pueden buscar y solicitar todas las becas, subvenciones y tipos de asistencia financiera disponibles.
- También pueden considerarse las universidades públicas y las comunitarias, que pueden ofrecer el mayor valor para su dinero destinado a educación.
- Asimismo, los padres pueden explorar programas universitarios prepagos en sus estados particulares. Es una forma de pagar por adelantado la universidad a tarifas con grandes descuentos.
Además, hay pasos que los padres pueden seguir para planear su retiro mientras apartan algo de dinero para la instrucción futura. Pueden aprovechar los aportes de contrapartida al plan 401(k) por parte de sus empleadores u otros vehículos de planificación de retiro patrocinados por el empleador. También pueden abrir una Cuenta de Retiro Individual (IRA, por sus siglas en inglés) u otros medios de ahorro de retiro. Es importante comenzar anticipadamente porque esa pequeña inversión adelantada puede aumentar y convertirse en una suma significativa a largo plazo.
Reunirse con su asesor financiero una vez al año puede ayudarlo a mantenerse en el camino y equilibrar sus necesidades financieras de corto plazo con sus objetivos a largo plazo. Tenga presente que desarrollar una estrategia para planificar la educación no es algo que tiene que asumir solo.
- ¿Cuáles son algunas de las opciones que tengo para ayudar a pagar la educación superior de mi hijo?
Es importante entender y considerar las ventajas y los límites de cada vehículo de planificación de la educación. Por ejemplo, algunos medios permiten obtener mayores beneficios impositivos mientras que otros les ofrecen a los titulares de cuentas mayor control sobre sus portfolios. Las limitaciones que podría pensar son de qué modo asignar los activos, flexibilidad de inversión, límites contributivos y acceso a cuentas.
Una opción popular es un plan de ahorro universitario 529. El plan 529 les ofrece control a los titulares de cuentas y administra las cuentas en base a opciones de inversión disponibles en el plan, principalmente portfolios que consisten en fondos comunes. Las ganancias son federales—y en la mayoría de los casos, estaduales—libres de impuesto a las ganancias, si se utilizan para gastos de educación superior calificada. Una de las limitaciones del plan 529 es que solo puede cambiar sus activos existentes una vez por año.
Mucho antes de que existieran los planes 529, los padres dependían de otra opción que continúa siendo viable: cuentas de custodia, que le permiten apartar dinero para sus hijos hasta que éstos alcanzan la mayoría de edad (18, 19, 21 ó 25, según lo defina su estado). Habitualmente conocidos como UGMA o UTMA (cuentas según la Ley Uniforme de Regalos – o Transferencias – a Menores), estos vehículos de ahorro tienen una amplia gama de opciones de inversión. Asimismo, ofrecen ventajas impositivas limitadas.
Una tercera alternativa, la Cuenta de Ahorro para la Educación Coverdell, ofrece ventajas impositivas similares a las que ofrecen los planes 529. Al igual que las cuentas de custodia, éstas le permiten «realizar una amplia variedad de inversiones – acciones, bonos, fondos comunes o certificados de depósito. Si bien una cuenta Coverdell por sí sola probablemente no cubra el costo total de la universidad aun si los padres comienzan a ahorrar en forma muy anticipada, les da los estudiantes un medio para atender considerablemente los gastos.
Teniendo a disposición varios medios de planificación de la educación, puede resultar difícil saber cuál es el correcto para usted y su familia. Como la situación financiera de cada uno es única, es una buena idea revisar todas las opciones con su asesor financiero antes de decidir cuál es la correcta para usted.
- Estoy atrasado en el ahorro universitario. ¿Qué puedo hacer para ponerme al día?
Cuando se trata de objetivos de ahorro a largo plazo, el mantra es «Cuanto antes, mejor». La edad a la cual comienza a ahorrar afectará cuánto necesita invertir para cumplir sus objetivos. Comenzando anticipadamente, los padres pueden minimizar el monto que necesitan asignar a su fondo universitario cada mes porque estarán invirtiendo por un período de tiempo mayor.
Aun así, si no ha ahorrado suficiente o no le queda suficiente tiempo para alcanzar sus objetivos, hay otras maneras para ayudar a financiar la educación de su hijo:
- Buscar y solicitar toda la ayuda financiera posible – ya sea a través de becas privadas o becas y préstamos gubernamentales, hay una cantidad considerable de ayuda financiera disponible y no toda se basa en los activos.
- Ayuda con préstamos estudiantiles – para cubrir el déficit de ahorros, podría financiar un determinado porcentaje de costos universitarios a través de préstamos estudiantiles y ayudar a sus hijos a pagarlos con el tiempo.
- Haga que sus hijos trabajen – si no lo ha hecho hasta ahora, es momento de hacer que sus hijos participen del ahorro. Impúlselos a conseguir un trabajo de verano o incluso un trabajo de medio tiempo durante el año escolar y asigne un porcentaje de sus ingresos a la universidad.
Finalmente, nunca es tarde para comenzar a ahorrar. Una de las mejores formas de ponerse al día es hablar con su asesor financiero para identificar un objetivo de ahorro que cumpla con una meta deseada y funcione con su condición financiera en particular.
Por
Diane Bain,
Consejera financiera y vice presidenta principal
Merrill Lynch, Palm Beach, Florida.











