Redacción/ Miami.
El sector de la alimentación está cambiando por completo. Los supermercados habituales parecen haber encontrado en las empresas de compras online y servicio a domicilio el mayor problema en las últimas décadas. Nuevas compañías como Amazon o Uber amenazan con modificar por completo los hábitos de los ciudadanos que, en ocasiones, prefieren recibir la compra en casa en lugar de ir a por ella.
Otro de los asuntos en los que estas nuevas empresas intimidan el sector es el referente a los precios. Amazon aterriza hoy en el mercado de los supermercados, tras anunciar la compra de la cadena Whole Foods, anunciada en el pasado mes de junio. El propietario de Amazon, Jeff Bezos, quien ya anunció que no le importa perder dinero a corto plazo, piensa aterrizar en el sector con una serie de promociones y descuentos que podrían provocar el descenso de precios en otras empresas habituales del sector. Lo sorprendente es que Amazon va a llevar a cabo esa estrategia con una marca de productos ecológicos conocida en la ciudadanía estadounidense por su tendencia a colocar precios altos en sus productos.
Bezos dio esta semana varios detalles que han hecho reflexionar a sus rivales. La unión entre ambas marcas permitirá que los productos naturales y orgánicos de alta calidad que ofrece la cadena sean “asequibles para todo el mundo”. Hoy ya existe una selección de productos que serán más baratos. “Lo haremos sin poner en riesgo el compromiso con los niveles más altos de calidad”, añadió Bezos. La idea de Amazon es que el servicio Prime esté perfectamente integrado en la cadena de supermercados, para que los abonados puedan tener pronto acceso a descuentos especiales y otras ventajas potenciales, como el envío gratuito de la compra a casa.










