Redacción/ Miami.
La ambiciosa reforma tributaria impulsada por el presidente Donald Trump y que fue uno de los pilares en sus propuestas de campaña presidencial, fue aprobada este martes por la Cámara de Representantes, que goza de mayoría republicana, y ahora la iniciativa será revisada por el Senado, también de mayoría republicana.
De ser aprobada por el Senado, esta reforma tributaria, la más importante en 30 años, sería una contundente victoria para el gobierno de Trump, que ha sufrido duros reveses durante su primer año de mandato.
La iniciativa logró una votación de 227-203 en la Cámara baja, con amplia ventaja de republicanos sobre demócratas, y lo más seguro es que el Senado de mayoría igualmente republicana, dé luz verde al proyecto.
Entre los beneficiados por la reducción de impuestos, estarán los hogares de clase media, que verán sus impuestos reducidos en US$ 900 en 2018, y las personas más pudientes del país deberán aportar US$ 51.000 aproximadamente.
Las opiniones están divididas al respecto, ya que los demócratas alegan que lo único que logrará la iniciativa de Trump será ampliar la diferencia de ingresos entre los más ricos y pobres del país, al igual que la deuda nacional que es actualmente de US$ 20 billones, crecería US$ 1,5 billones más durante los próximos 10 años.
Por otra parte la mayoría republicana asegura que el proyecto disparará la economía del país, generando miles de nuevos empleos y el impulso de las empresas emergentes, aunque muchos aseguran que esta es una estrategia política para seguir manteniendo supremacía ante los demócratas cuando se avecinan los próximos comicios electorales en noviembre del próximo año.










