Por Redacción/ Miami.
Existen vehículos que necesitan reformularse para atraer de nuevo a los consumidores. La potencia siempre es un aspecto que es capaz de conseguir nuevas miradas e intereses. La marca Infiniti bien lo sabe y para la renovación de su Q50 en el presente año ha apostado la inversión en el aumento de potencia con la que deleitará a sus usuarios.

Infiniti ha renovado su sedan Q50 y ha apostado la inversión en el aumento de potencia.
Aunque el diseño no ha cambiado en demasía, la sutileza sí se ha dejado ver en la berlina procedente de Japón. En el exterior, el vehículo es muy parecido al anterior modelo, pero en el interior sí que se ha producido una pequeña transformación que, sin duda, gustará a los usuarios. Además de los motivos en el interior del vehículo, la rectificación más importante se puede sentir y escuchar.
Se trata de la adopción de un nuevo propulsor V6 biturbo y 3.0 litros capaz de producir unos generosos 405 caballos de fuerza de potencia máxima. Pero el aumento de potencia no sólo se centra en este propulsor. A él se le añaden dos cuatro cilindros: un 2.0 gasolina de 208 CV y un diésel turboalimentado de 2.2 litros y 168 CV. Además, existirá una motorización híbrida con un motor V6 de 302 y otro eléctrico de 67 CV. En el exterior, también habrá algunos cambios. Serán los faros y los paragolpes los que serán de nueva factura, aún más atléticos y con formas más sutiles y también las llantas. Además, en la parte trasera se incorpora un nuevo difusor y salidas de escape inéditas hasta la fecha que le dan una presencia bastante más contundente.
En fin, acaba siendo una berlina que tiene un toque atrevido que trata de romper con los estereotipos y las etiquetas habitualmente atribuidas a este tipo de vehículo. Con esta idea, seguro que un público más variado se sentirá cercano a este formato automovilístico.
Informe: David Arévalo











