Redacción/ Miami.
Arabia Saudí ha demostrado que no todo lo que se ve desde fuera es reluciente. Existe corrupción tal y como existe el régimen de Riad. El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, ha solicitado la detención de al menos once príncipes, cuatro ministros y «decenas» de exministros, acusados de corrupción en la que es la mayor purga acaecida en el reino en los últimos años.
Entre los detenidos, según informa Reuters, figura el príncipe Alwaleed bin Talal, primo del heredero al trono, y dueño de la compañía de inversores Kingdom Holding. Esta detención podría explicar algunos de los sucesos que ocurrirán en el futuro en el país. Las luchas entre las familias que lideran el régimen de Riad pueden mantener en los próximos meses una lucha por el control de uno de los países con una de las materias primas más exigidas mundialmente por millones de personas. Además estarían el jefe de la Guardia Nacional, Muteb Bin Abdulá, y el director del imperio televisivo saudí MBC, Al Walid al Ibrahim, al que pertenece el canal Al Arabiya, según el diario saudí Sabq.
Asimismo, la lista incluye al príncipe Turki bin Abdalá, exalcalde de Riad e hijo del rey Abdalá; a Adel bin Mohamed, ministro de Economía y antiguo alcalde de Yeda, o al emir Fahd bin Abdalá bin Mohamed, exministro de Defensa. Entre los exministros están Adel Faqui, que estuvo al frente de Economía y Planificación o Ibrahim al Esaf, antiguo ministro de Finanzas. También hay otros responsables militares, como Abdala al Sultan, quien fue jefe de las Fuerzas Navales. El grupo empresarial Bin Laden también ha sufrido una detención.










