Redacción/ Miami.
Una de las economías más convulsas del mundo, Argentina, saca la artillería pesada para evitar que la subida del dólar tenga consecuencias negativas para su economía. Para ello, el Gobierno de Macri ha decidido subir los tipos de interés al 40%, récord en su mandato, y anunciar ajustes de obra pública, uno de los planes de inversión estrella del último mandato del presidente argentino.
El ajuste de obra pública será de 3.200 millones de dólares y afectará a las infraestructuras más importantes del país. Esta situación está haciendo tambalear al gobierno de Macri, en un país habituado a las convulsiones políticas y económicas. El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, apareció públicamente ayer para tranquilizar a los inversores internacionales que hasta ahora se habían posicionado muy cerca de la gestión de Macri pero que tras estas noticias han comenzado a ponerse nerviosos. Dujovne, que apareció tras la subida inédita al 40% de los tipos de interés, prometió a los mercados que bajará más el déficit: el objetivo pasa del 3,2% del PIB al 2,7%. Un dato para tranquilizar a los mercados internacionales.
Macri, quien gobierna en minoría conoce cómo son de sensibles los mercados a la inestabilidad política que pueda producirse por los movimientos de los peronistas. De hecho, Dujovne admitió que la subida de tasas puede frenar la economía, pero aseguró que «mucho peor hubiese sido quedarnos de brazos cruzados», por lo que trata de mostrar al resto de países y de las fuerzas políticas del país que en Argentina existe un gobierno que está tomando medidas para paliar la crisis económica producida por la devaluación del peso argentino, que puede tener consecuencias directas en los ciudadanos argentinos.










