Redacción/ Miami.
Resulta obvio que, en la actualidad, ser sede de una gran empresa global como Amazon es tan beneficioso para una ciudad como puede ser la celebración de un evento deportivo como pueden ser los Juegos Olímpicos. O incluso más porque los Juegos Olímpicos duran escasamente 3 semanas y no parece que en un corto plazo de tiempo una entidad como Amazon deje de generar beneficios. Se está decidiendo qué ciudad será la nueva sede de Amazon y Austin y Atlanta tienen muchas opciones de conseguirlo.
Esta nueva sede será el segundo centro más importante de la firma de comercio digital en Estados Unidos y realizará gestiones al mismo nivel que la hasta ahora sede principal, ubicada en Seattle. Fuentes de la compañía de Jeff Bezos han anunciado las ciudades que compiten por ser el nuevo hogar de Amazon. 238 urbes luchan por ese honor procedentes de todos los estados del territorio, excepto Arkansas, Hawaii, Montana, Vermont, Wyoming, y Dakota del Norte y del Sur. A pesar de que la convocatoria afectaba tan solo a ciudades estadounidenses, México y Canadá también han presentado candidaturas, amparándose en la cercanía geográfica con el gigante norteamericano. Amazon estima que realizará una inversión total en la ciudad elegida de 5.000 millones de dólares y que la construcción de la nueva sede generará unos 50.000 nuevos empleos. A cambio, Jeff Bezos reclama un marco regulatorio afín a las necesidades de la compañía, ayuda pública a la construcción, un transporte urbano que sea capaz de movilizar a la enorme cantidad de trabajadores y facilidades para las familias que se involucren en el proyecto.
Ahora comenzará la criba de Amazon. Se observarán en primer lugar los requisitos formales, seguido de aspectos como la presencia de trabajadores formados y la presencia de un aeropuerto internacional. La consultora Moody´s ya ha realizado su apuesto, tomando como base la ciudad de Seattle, y las ciudades con más opciones según su informe son Austin, Atlanta, Filadelfia y Rochester, en ese orden.










