Redacción/ Miami.
Cataluña vivió en el día de ayer una de las jornadas más impactantes en sus últimas décadas. Las escenas de violencia policial y el caos en las calles se han respirado a lo largo de las 11 horas que se mantuvieron abiertos los espacios públicos destinados para que la sociedad catalana participara en el referendo de independencia, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional español.
El resultado final, aunque parece ser lo de menos, fue el apoyo a la independencia en el 90% de las 2.262.424 papeletas que fueron contabilizadas por las autoridades catalanas responsables de la votación. No obstante, a lo largo del día se pudieron conocer varios casos en los que ciudadanos y ciudadanas votaron varias veces en diferentes lugares. La falta de un censo público y las escasas medidas de legalidad democrática con las que contaba el referendo han posibilitado situaciones como la de la caída de una urna llena de votos al suelo.
De cualquier forma, el caos fue la nota predominante del referendo. Las fuerzas policiales españolas actuaron tras comprobar la pasividad de la policía autonómica catalana, que era la encargada según la justicia de imposibilitar el referendo. La entrada de policías armados a los colegios electorales y la actuación represiva utilizada por estas fuerzas tuvo como resultado 844 heridos durante todo el día por contusiones y heridas propiciadas por los policías. Las imágenes y los vídeos en los que se ve la brutal actuación de la policía española han dado la vuelta al mundo debilitando la posición del actual presidente de España, Mariano Rajoy. Carles Puigdemont, presidente de Cataluña, intensificó todavía más el desafío independentista anunciando para esta semana la proclamación de la República Catalana. El 1 de octubre podría haber sido tan solo el comienzo de nuevas jornadas de tensión.










