Redacción/ Miami.
El desenlace del gran anuncio de campaña de Donald Trump, el muro que anunció para su construcción en la frontera entre México y Estados Unidos, podría tener un inesperado compañero de viaje. De acuerdo con un artículo de la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS por sus siglas en inglés), la primera parte de la construcción podría ser financiada con la plusvalía que Estados Unidos recibirá de los aranceles impuestos a los productos de China.
Los impuestos, que entrarán en vigor el 24 de septiembre, darían a las arcas estadounidenses 19.721 millones de dólares en un año, sin embargo, cuando los aranceles se incrementen a 25 por ciento el primero de enero de 2019, la captación subiría a 49.304 millones de dólares. Ese cálculo supera con creces el coste de la previsión del precio de la construcción de un muro entre Estados Unidos y China, cuyo valor estaba estimado en 18.000 millones de dólares.
La realidad es que Donald Trump busca diferentes vías para lograr la financiación del caballo de batalla de su victoria en las elecciones presidenciales del mes de noviembre de 2016. La primera idea, según sus propias palabras, era que México financiara la construcción. Ese escenario parece muy alejado, y mucho más tras la victoria de López Obrador en el país latinoamericano.










