Redacción/ Miami.
Quizá sea lógico que Donald Trump trate de equilibrar la balanza cuando se conocen datos como el de que China ha registrado un superávit récord en relación a Estados Unidos. El creciente beneficio para el país asiático ha provocado que el gobierno de la Casa Blanca haya impulsado su política de subida arancelaria respecto a otras potencias económicas del mundo. Sin embargo, la situación más desfavorable para el país norteamericano es, sin duda, con China. Y ahora, con más razón. La balanza desfavorable para Estados Unidos ha llegado a cotas de 1999.
El registro se produjo en el mes de junio, cuando el superávit del país chino alcanzó los 30.000 millones de dólares. Una cifra que seguramente golpeará en el seno de la Casa Blanca y que fortalecerá la política del magnate, quien ha decidido acabar con esta desventaja en la economía estadounidense a base de amenazas y decisiones agresivas. No obstante, estas cifras son las primeras que se publican tras el anuncio por parte del presidente Trump en el que se han impuesto una serie de aranceles punitivos del 25% en algunos productos muy importantes para la economía del país asiático.
Sin embargo, la causa de que Trump ataque a China hay que buscarla en las afirmaciones de Trump y las acusaciones en las que el republicano ha asegurado que China actúa de forma desleal en la competencia entre ambas potencias. Para Trump, China roba tecnología al país estadounidense y el hecho de que en China los salarios sean más bajos facilita la labor comercial de las empresas chinas.










