Redacción/ Miami.
ZTE tenía un problema. La empresa de teléfonos china, dependiente de diversos componentes tecnológicos para sus operaciones procedentes de Estados Unidos no podía comprar en territorio estadounidense. El veto se había producido después de que el país norteamericano acusara a la compañía china de saltarse el veto impuesto por Trump a Irán. Sin embargo, tras arduas negociaciones y el pago de una altísima multa, ZTE podrá retomar sus operaciones en Estados Unidos.
La sanción se ha levantado después de que ZTE abonara los 1.000 millones de multa impuestos por Estados Unidos y depositara, además 400 millones de dólares en una cuenta denominada de garantía bloqueada. Además, ZTE tendrá que permitir que diversos asesores de Estados Unidos puedan vigilar y controlar las operaciones de la compañía china en el territorio del gigante norteamericano. «A pesar de que hemos levantado la prohibición sobre ZTE, el Departamento seguirá vigilante monitorizando sus acciones para asegurarnos que cumple con la ley de Estados Unidos y sus regulaciones», ha explicado el secretario de Comercio, Wilbur Ross.
Esta decisión de Estados Unidos alivia las relaciones comerciales entre el país occidental y el asiático, tras un tiempo de enorme tensión entre las dos potencias. No obstante, se espera que China pueda interceptar algunas operaciones comerciales de empresas estadounidenses en su territorio para contrarrestar la multa, que ha sido una auténtica declaración de intenciones.










