Redacción/ Miami.
A la hora de interpretar la posición geopolítica de los diferentes países que hay en el planeta, los elementos que hay que tener en cuenta han crecido en las últimas décadas. El sector económico ya no va de la mano del militar o de la importancia en las decisiones que se toman en el mundo.
El dato de que China ha superado a Estados Unidos como el motor de la economía mundial deja bien claro que el gigante asiático no necesita el mayor poderío militar para instalarse en el planeta como el país más rico. China ya aporta el 31,5% del avance del Producto Interior Bruto global en todo el planeta.
De hecho, este dato se une al posicionamiento de China como el país que más crece consecutivamente desde el año 2009. Es decir, casi una década marcada por un crecimiento enorme en el desarrollo económico de un país que ha logrado plantar cara y ganar, incluso, económicamente a Estados Unidos en diversos puntos del mundo, como en África, las zonas de influencia estadounidenses en Asia y hasta diversos países de América Latina. Este dato, perteneciente al año 2016, aunque conocido recientemente a través del informe de la consultora KPMG, China Outlook 2018. Además, el informe destaca que la contribución de China es superior a la que se deriva de la aportación de EEUU, Japón y la zona de la Unión Europea.
En este escenario, la decisión de Trump de tratar de contrarrestar el dominio de China en los últimos años a través de una serie de aranceles a los productos más exportados por el gigante asiático al resto del mundo, parece ser una estrategia casi de última hora para lograr acabar con la dominación china en la economía mundial.










