Redacción/ Miami.
La polémica compañía de servicio de transporte privado Uber, amada por unos y odiada por otros, ha perdido su más reciente batalla legal en Londres, donde un tribunal no aprobó una apelación interpuesta por la firma, alegando que la aplicación debía brindar los derechos laborales estipulados por la ley como un salario mínimo a los conductores que trabajan para ésta.
Este significa un duro golpe para Uber, que lucha incansablemente para no perder su licencia en Londres, y anunció que no se rendiría y apelará la decisión de este tribunal nuevamente.
Este es un duro golpe para la compañía que ha vivido situaciones similares en diferentes países del mundo, teniendo como principal oposición el gremio de los taxis que en ciudades como Bogotá, ha significado el inicio de una “guerra” que lamentablemente ha llevado a agresiones contra conductores y pasajeros de la aplicación en algunas situaciones e incluso un paro de taxistas descontentos que acusan a Uber de ser una empresa pirata.
La firma también ha debido salir de países europeos como Hungría y Dinamarca.
Esta decisión del tribunal británico surgió a raíz del argumento de 2 conductores de la firma que alegaron el control que Uber tenía sobre ellos para que éstos prestasen una especie de servicio de taxis por demanda y era obligación de Uber cumplir con la ley y brindar a sus trabajadores beneficios estipulados por la ley como descansos, vacaciones y un salario mínimo.
Esta decisión fue aplicada solo a estos 2 conductores, no a los otros 50.000 que laburan para la aplicación en Reino Unido, pero seguramente será un detonante para que muchos de éstos se animen a pelear por sus derechos ante un tribunal.










