Redacción/ Miami.
El déficit y el endeudamiento que acucian a la economía de Costa Rica han funcionado como resorte para que el gobierno costarricense haya decidido apostar por la austeridad en sus medidas económicas. El nuevo gobierno, dirigido por Carlos Alvarado, ha anunciado que reducirá los beneficios salariales de empleados públicos estatales bajo el objetivo de reducir la deuda del país centroamericano.
Tras tres semanas después de vencer las elecciones y comprobar cómo la deuda fiscal era superior al 6% del PIB. Alvarado va a ordenar diversas medidas que tendrán que pasar por la Asamblea Legislativa que está dominada por la oposición un aumento de impuestos y emitir señales positivas a los mercados financieros. El escenario de Costa Rica es complicado por la situación de vaivén financiero que se ha producido en esta zona del mundo. La serie de directrices ejecutivas ahorraría unos 50.000 millones de colones en el primer año (90 millones de dólares), lo cual es únicamente el 0,14% del PIB.
Esta decisión de Alvarado es continuista con el anterior gobierno que ya había realizado algunas medidas austeras, aunque menos consistentes y difíciles para la población del país centroamericano. Costa Rica tiene un enorme atractivo turístico como uno de sus sectores productivos más importantes en la actualidad.










