La confianza pública en los servicios digitales sigue siendo baja en muchos lugares, debido a preocupaciones sobre la privacidad de los datos, la seguridad y la confiabilidad de los sistemas.
A medida que la revolución digital se extiende por América Latina y el Caribe (ALC), la infraestructura pública digital (IPD) está en el centro de este cambio. La sigla “IPD” se refiere a los sistemas esenciales que hacen que los servicios digitales sean accesibles para todos. Es el conducto común que apoya las identidades y los sistemas de pago digitales, y las redes de intercambio de datos. Pero ¿cómo avanza la región de ALC en la creación de estos servicios digitales básicos?
El enfoque de IPD se centra en crear componentes digitales básicos en beneficio público. Este enfoque puede incluir sistemas —como las identidades y los pagos digitales, y el intercambio de datos— que sustentan numerosas transacciones digitales en los sectores público y privado. En lugar de reinventar la rueda para cada nuevo servicio digital, la IPD proporciona activos compartidos e interoperables que los proveedores de servicios pueden utilizar e innovar a partir de ellos. A diferencia de olas de digitalización anteriores, la naturaleza de “beneficio público” del enfoque de IPD hace hincapié en una gestión sólida y un diseño centrado en el usuario para proteger los derechos y los datos de las personas.
Cómo recopilamos la información
Para entender la evolución de la IPD en ALC realizamos encuestas y entrevistas a responsables de formular políticas y líderes digitales en 18 países de la región, todos los cuales están impulsando transformaciones digitales. Se obtuvo un panorama de las diversas etapas de la implementación de la IPD. Por ejemplo, si bien el 88 % de los encuestados estaban al tanto de la IPD, muchos conocían el concepto desde hace poco, lo que ilustra que se trata de un tema nuevo.
Nivel de madurez de la IPD en ALC
El informe revela que, si bien la IPD aún no se refleja de manera explícita en la mayoría de las estrategias digitales nacionales, su importancia es cada vez mayor. Los niveles de madurez digital varían ampliamente en ALC: algunos países recién están comenzando su camino en esta área, mientras que otros, entre ellos Brasil, tienen sistemas avanzados como la plataforma de pagos PIX. Por ejemplo, en junio de 2024, en la nueva estrategia nacional de gobierno digital de Brasil se dio prioridad al desarrollo y la implementación de la IPD (i).
Conectividad e infraestructura de datos
Para que la IPD funcione eficazmente, se necesita una infraestructura física sólida —que incluye redes troncales, redes de retorno y conectividad en la última milla— y capacidad informática y de almacenamiento de datos. Si bien el término IPD es nuevo en América Latina y el Caribe, los cimientos de sus componentes se han ido sentando a lo largo de varios años. ALC ha avanzado de manera significativa en el establecimiento de infraestructura de conectividad y de datos necesarias para apoyar la IPD, lo que la sitúa por delante de muchas otras regiones en desarrollo.
Los desafíos (y las oportunidades)
A pesar de los avances logrados, varios desafíos obstaculizan la adopción generalizada de la IPD en ALC.
1. Falta de capacidad: los organismos públicos suelen carecer de los conocimientos técnicos especializados y los recursos necesarios para diseñar e implementar IPD. Este problema se ve agravado por los presupuestos limitados y las dificultades para retener al personal calificado en el sector público.
2. Baja confianza ciudadana: la confianza pública en los servicios digitales sigue siendo baja en muchos lugares, debido a preocupaciones sobre la privacidad de los datos, la seguridad y la confiabilidad de los sistemas, lo que limita la aceptación. Para generar confianza, será necesario abordar estas inquietudes.
3. Asequibilidad y accesibilidad: el alto costo de los dispositivos y los servicios de internet es un obstáculo importante para la inclusión digital.
4. Desafíos regulatorios y normativos: los procesos de adquisiciones y presupuestación existentes pueden no ser propicios para el desarrollo de la IPD. Los Gobiernos deberán revisar y ajustar sus regulaciones para facilitar la adopción de la IPD.
Recomendaciones para promover la infraestructura digital
El informe ofrece varias recomendaciones para superar estos obstáculos:
Impulsar la conectividad: invertir en infraestructura física para respaldar la IPD y garantizar que todas las regiones, incluidas las zonas rurales, estén conectadas.
Generar conocimientos especializados en los Gobiernos: mejorar la capacidad técnica de los organismos públicos para diseñar y gestionar sistemas de IPD mediante el intercambio regional de conocimientos y la capacitación especializada.
Promover la confianza y la inclusión: aplicar normas de privacidad y seguridad de los datos estrictas para generar confianza, garantizando al mismo tiempo que la IPD sea inclusiva y accesible para todos.
Fomentar la innovación y las alianzas: promover la colaboración público-privada y analizar mecanismos de finanzas abiertas para ampliar y mejorar la IPD.
Adoptar un diseño modular: crear sistemas de IPD que sean modulares y reutilizables en todos los sectores para aumentar la eficiencia y ahorrar costos.
*Banco Mundial.











