Redacción/ Miami.
Mike Elliot, vicerrector de Asuntos Internacionales de la prestigiosa universidad estadounidense de Harvard sabía que era el protagonista de un discurso que se leería desde la perspectiva política además de la académica. «Cuando las instituciones políticas y económicas nos decepcionan, las culturales permanecen estables», dijo Elliot al anunciar que Eduardo Matos será la primera persona mexicana que será estudiado en una cátedra en Harvard.
Eduardo Matos, arqueólogo de profesión y formación y una persona totalmente unida al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, donde trabaja desde hace casi 40 años cuando la institución encargó a Matos la dirección del proyecto Templo Mayor. A lo largo de estas cuatro décadas, Matos ha estudiado con sumo detalle la civilización azteca, haciendo de esa investigación su forma de vida. En el discurso de presentación del programa que se impartirá en la universidad estadounidense, Matos aseguró que sus tres grandes pasiones han sido el Templo Mayor, la muerte en el México prehispánico y la propia ciencia de la arqueología.
«La pasión que siento por este tema», leyó Matos el martes en la presentación, «podría ser materia de estudio para psicoanalistas, pero no les daré la oportunidad”, arrancando las risas del público. El arqueólogo se olvidó a los pocos minutos de su charla y asumió el papel de profesor, explicando al público 40 años de excavaciones y estudios del Templo Mayor, apoyado en una serie de diapositivas. En esa clase magistral, quienes tuvieron la suerte de escucharlo lo hacían con la cara absorta, ensimismados por la pasión de un intelectual capaz de abrir muros del pasado y del presente.










