Redacción/ Miami.
La mediación de China en el conflicto entre Corea del Norte y Estados Unidos parece no haber calmado el carrusel de sanciones con el que el país norteamericano suele atacar a las empresas de los países que no siguen sus directrices. La Casa Blanca aprobó en el día de ayer sanciones económicas contra diez empresas y seis personas de China y Rusia por llegar a acuerdos con Corea del Norte.
El anuncio fue realizado por el Departamento del Tesoro. En el mismo, la administración de Trump explicó que la sanción consiste en que quede congelado cualquier activo que tanto las empresas como los ciudadanos tengan en el país norteamericano. Además, la medida impide que cualquier persona o compañía estadounidense pueda tener relaciones monetarias con los sancionados. Estas sanciones se suman a las que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas impuso al país asiático a primeros de agosto. Por tanto, la presión internacional tiene como objetivo ahogar la gestión de Pyongyang hasta frenar el desarrollo armamentístico con el que mantiene amenazados a sus enemigos, como son la propia Estados Unidos y Corea del Sur.
Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, fue el encargado de realizar el anuncio a la ciudadanía a través de un comunicado. En él, Mnuchin fue tajante a la hora de describir la actuación de las empresas que colaboran con Corea del Norte. «Es inaceptable que individuos y empresas de China y Rusia faciliten a Corea del Norte lograr ingresos utilizados para desarrollar armas de destrucción masiva y desestabilizar la región”, afirmó el propio Mnuchin. La lista de los sancionados incluye las firmas Dandong Rich Earth Trading y Mingzheng International, con sede en China, acusadas facilitar a Corea del Norte acceso al sistema financiero internacional, así como la moscovita Gefest-M LLC y su director, Ruben Kirakosyan.










