Redacción/ Miami.
Si en el día de ayer conocíamos a través de estas páginas que Estados Unidos estaba ideando un camino alternativo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte en el que México pudiera quedarse fuera, hoy conocemos otra medida creativa de EEUU para que el gigante norteamericano se acerque a la firma definitiva de un acuerdo. En este caso, EEUU propone que el TLCAN tenga fecha de caducidad.
A la administración Trump le preocupa desde el inicio de la revisión del acuerdo que el pacto a tres se eternice en el tiempo, perjudicando de esa forma la economía del país. Para Trump, el acuerdo que dio inicio a la relación entre los países en 1994 ha perjudicado más de lo que ha beneficiado a las arcas estadounidenses. De esta forma, el posible próximo acuerdo, una vez iniciado, expiraría a los cinco años de su nacimiento si no hay un acuerdo previo entre los tres estados. Esta cláusula significaría que las medidas incluidas en el acuerdo carecerían de estabilidad y no favorecería la implantación de las mismas. En palabras de algunos emisarios de México que se encuentran en la cuarta cumbre que se celebra en Washington en este momento, esta sería la primera “bomba nuclear” preparada por la Casa Blanca para atraer la resolución del acuerdo a sus intereses o torpedearlo en el caso de que la respuesta de los otros países fuera negativa.
«Es un pésimo principio que cada cinco años tengas que renegociar o, peor aún, que cada cinco años el acuerdo se dé por terminado», claman desde el Gobierno mexicano. «Poner, explícitamente, una cláusula de este tipo es claramente es contrario a lo que hacen los acuerdos comerciales. Si la única certidumbre es la terminación y solo por un voto se puede continuar o refrendar, estaríamos dándole a los inversionistas de los tres países muy malas indicaciones sobre el mantenimiento y longevidad de un acuerdo comercial”, dijo hace tan solo tres semanas el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo.










