Redacción/ Miami.
Continúa la escalada verbal entre Estados Unidos y Corea del Norte. Ahora quien aviva el fuego es la siempre excesiva embajadora de EEUU ante las Naciones Unidas, Nikki Haley. La representante estadounidense fue clara sobre la estrategia de su país en el conflicto al asegurar que Corea del Norte “será destruida si mantiene su temeraria conducta”.
Las declaraciones se producen en la antesala de la Asamblea General de la ONU que se celebrará esta semana y en la que se tratarán asuntos relativos a conflictos internacionales entre países, entre los que destaca evidentemente la situación en el Pacífico en relación a las tensiones entre Corea del Norte y otros países de su entorno como Japón o sus vecinos, Corea del Sur. Haley indicó, no obstante, que la destrucción de Corea del Norte “es algo que ninguno quiere”. “No queremos otra guerra”, subrayó Haley a pesar de acabar de amenazar al régimen de Pyongyang. Por el contrario, la estrategia del gobierno de Corea del Norte y de su líder Kim Jong Un continúa asentándose en la realización de maniobras militares y ensayos de misiles para mantener la posición hegemónica en la zona.
Las palabras de Haley se producen poco después de que EEUU consiguiera aprobar la octava ronda de sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU. Como respuestas, Kim Jong Un mandó realizar el lanzamiento de un nuevo misil que sobrevoló Japón a finales de la semana pasada. Haley quiso acentuar la serie de acciones que el país ha realizado contra Corea del Norte. “Les hemos limitado el 30% del petróleo y el 90% del comercio, y se notará. Esto es solo el inicio de lo que podemos hacer. Y ahora hay un cambio; tenemos a Rusia y China de nuestra parte”, recordó al respecto la propia Haley.










