Redacción/ Miami.
La deuda corporativa mantiene niveles superiores a los que poseía antes de la crisis económica, comenzada en EEUU el pasado 2008, según el Banco de Pagos Internacionales (BPI). La causa principal para explicar esta realidad es, según el BPI, la realización de una política monetaria muy expansiva, que ha sido incapaz de lograr subir la inflación.
Este dato resulta del informe trimestral de septiembre del BPI, cuya función es ayudar a los Bancos Centrales de los países que soliciten sus servicios. Desde ese cometido, el BPI realiza estudios sobre los países con los que colabora. «Los indicadores de apalancamiento de las empresas (en EEUU) han alcanzado cotas que recuerdan a las de anteriores auges del crédito corporativo, como el que tuvo lugar a finales de la década de 1980», señaló el Jefe del Departamento Monetario y Económico del BPI, Claudio Borio. Ante esta situación, el informe del BPI argumenta que las compañías no tienen excesivos problemas a la hora de acometer las deudas que tienen gracias a que las tasas de interés están en niveles que son históricamente bajos. No obstante, el BPI advierte que si se produjera una subida de los valores de los tipos de interés, las empresas podrían tener problemas a medio o largo plazo.
El BPI explicó en su informe que la deuda, en Estados Unidos, tan sólo ha sido reducida en los hogares. Borio asegura que «hay otras señales que apuntan más o menos en la misma dirección acerca del excesivo endeudamiento de las compañías: la elevada emisión de deuda de alta rentabilidad, la creciente proporción de bonos con cláusulas laxas y el estrechamiento de los diferenciales de rendimiento». De hecho, continúa, «pese a las cuantiosas posiciones en efectivo de muchas empresas, la distribución de las calificaciones crediticias ha continuado deteriorándose».










