Redacción/ Miami.
El Banco Central Europeo no es tan optimista con el futuro como al inicio del año. El organismo bancario para la Unión Europea ha reducido las previsiones de crecimiento económico en la zona euro, aunque por ahora mantiene sus planes de retirada de compra de activos. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, considera que el “proteccionismo” creciente es peligro para el futuro económico de los ciudadanos y ha “reducido” el impacto que podría tener en la Unión Europea la crisis de los países emergentes.
Las causas hay que buscarlas, de forma específica, en la decisión de Estados Unidos de incrementar los aranceles de los productos importados por el país dirigido por el republicano y que tienen competidores en su interior. Esa medida ha afectado de forma decisiva a la economía europea, hasta el punto de que Draghi considera que este nuevo escenario puede afectar al crecimiento de una economía europea que marchaba a toda velocidad hasta este momento. Otra causa del cambio de previsiones puede ser la crisis existente en países como Turquía y Argentina, naciones con las que la Unión Europea ha llegado a acuerdos jugosos en las últimas décadas.
Aunque la economía europea parece haberse estabilizado tras años muy convulsos, Draghi es partidario de seguir estimulando la economía de la zona euro con su programa de compra de activos (APP). Tras gastar 2,5 billones de euros en ese proceso, Draghi utilizará otros tres paquetes de 15.000 millones de euros en materia de compra de activos.










