Redacción/ Miami.
El Banco do Brasil y Caixa, las cuales son bancas públicas brasileñas que son controladas por el estado, han comenzado su programa de cierre de más de 400 agencias, que hace parte de un plan de reestructuración, que planea eliminar 18.000 empleos y generar un ahorro de unos 1.000 millones de dólares aproximadamente, esto se hace gracias a la digitalización y un drástico cambio de principios de la ya prácticamente olvidada razón social de estas entidades.
El cierre de los 400 centros de atención significaría un ahorro de 750 millones de reales, debido a la reducción de gastos para el próximo año. Existe un programa de incentivo de retiro voluntario para los empleados, con el cual, si se lograra un 100% de acogida, el monto de 750 millones subiría radicalmente a 3.800 millones de reales, aproximadamente unos 1.120 millones de dólares.
Aunque la meta es eliminar 18.000 empleos, se espera como mínimo lograrlo con 9.300 de ellos de los 109.159 que tiene hoy en día. También habrá un plan voluntario para reducir la jornada laboral de 8 horas a 6.
Este banco fue fundado en el año de 1808 por la familia real portuguesa, cuando debió emigrar a Brasil debido a la invasión de Napoleón Bonaparte y sus tropas a la península Ibérica.
Esta idea del Banco do Brasil (BB) para entrar de lleno en la era digital, ha sido bien recibida por los inversores, al ver una subida de la acción del BB en 4.45% en la Bolsa de Sao Paulo.
Actualmente el 54.4% del capital del banco pertenece al estado brasileño, el 42.8% navega en la bolsa de Sao Paulo y el 2.8% restante está en títulos del banco, que están en manos de la misma compañía.










